viernes, 8 de julio de 2011

La participación no sólo es una opción, sino una solución.

Artículo publicado en el Suplemento del 16° Aniversario del Semanario "Cambio 2000" de mi ciudad.

Personalmente entiendo a la Política como la actividad humana tendiente a gobernar el rumbo de un Estado, de acuerdo a los intereses de sus ciudadanos. Es por ello que concibo su rol como determinante dentro de cualquier sociedad y, especialmente, en la nuestra, ya que se nos concede a los ciudadanos una tarea importantísima: elegir quién nos representa ocupando cargos, y además, poder ser elegido, cumplidos ciertos requisitos (en buena hora) poco restrictivos, mediante el sistema Republicano y Representativo, y la Democracia que se materializa a través del voto obligatorio en Argentina.

A mi entender, hoy en nuestro país lejos estamos del modelo teórico ideal de una República, con representación sustancial de quienes gobiernan hacia los gobernados, de acuerdo a los intereses generales, y con soberanía en manos del pueblo. Nuestra situación actual concentra el poder de gobernar en pocas manos, que toman decisiones pensando en intereses particulares y sectoriales. Tal vez este tipo de actitudes, difíciles de ubicar en un momento determinado pero sin duda hoy vigentes, han sido las que lograron que generaciones que ahora son adultas, padres y abuelos de los votantes más jóvenes, descrean de la política como actividad, relacionándola a las actitudes de tergiversar la noble y honorable labor de gobernar y representar el interés general que en verdad significa la política. Es una realidad, que muchos de nosotros, quienes estamos en nuestras primeras votaciones, hemos crecido en este ambiente de desconfianza hacia quienes nos gobiernan, al punto que nos olvidamos que llegan al cargo, porque los mismos argentinos los votamos.

A esto tenemos que sumar el decreciente nivel educativo de nuestro país, en el que la secundaria tiene cada vez menos valor, se nivela hacia abajo, es más sencillo finalizarla, sin brindarle a los jóvenes bases para su vida posterior, en los estudios universitarios o en el ámbito laboral, ni con la consciencia suficiente de que el mismo año que egresan, ya tienen la difícil tarea de ELEGIR REPRESENTANTES, y que esos representantes, decidirán por ellos, y para todo un país.

Ante estas situaciones, personalmente distingo dos salidas: la fácil, de pensar y sostener “esto no va a cambiar”, “son todos iguales” y demás cosas similares, y la difícil (pero más adecuada, útil y valedera), de entender que en nuestras manos está el elemento más importante para buscar un cambio: utilizar correctamente el voto, y la posibilidad de ser elegido, es decir, participar activamente en la política.

Claramente, la mayoría de los jóvenes de nuestro país optan por la primera. Por ello es que, a pesar de la facilidad para acceder a la información, gran cantidad de jóvenes no sabe que este año se implementarán las Internas Abiertas Obligatorias, instancia de votación previa a las elecciones definitivas, en la que se reducirán los candidatos a uno por cada espacio político, o peor aún, qué se vota (Presidente y Vicepresidente, Gobernador, Intendente y legisladores de los tres niveles).

Aunque a mi manera de ver las cosas, es imperioso que comiencen a fomentarse en los jóvenes ideales y valores como la participación, el análisis crítico (no destructivo), y demás, que tiendan a una mayor participación en lo que, en definitiva, son las decisiones que a todos nos incumben.

Considero que el voto de cada uno es importante, porque las decisiones de quienes nosotros votemos, nos afectarán a todos, y la acción más inteligente que podemos tener, es votar a conciencia, conociendo y a sabiendas de las propuestas de aquellas personas a las que estamos delegando nada más y nada menos que el destino de nuestro país, y con él, el de cada uno de nosotros. Asimismo, la participación de los jóvenes en la política no sólo es una opción, sino una solución, una respuesta, en antítesis al falso concepto que hoy prima de “política”.

Para finalizar, sólo me gustaría dejar una pregunta, que frecuentemente me hago… ¿Los políticos abusan de sus funciones valiéndose del poder que les da el cargo que ocupan, o porque nosotros no nos interesamos lo suficiente como para impedirlo?

Lautaro Peñaflor.

1 comentario:

  1. Como siempre me sorprenden y concuerdo con tus posteos! es algo que siempre hablamos y creo que en cierta manera estamos entendiendo! El participar e INVOLUCRARSE puede llegar al cambio! me canse de escuchar de que nada va a cambiar, es todo de lo mismo! si nosotros como futuros gobernantes que queda para el resto?? No se com odefinir a la actual politica pero tengo la seguridad que llego a donde esta no solo por corrupció sino por el silencio y desinteres de la población!

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