Supimos ser dos, y andar separados por la vida. Supimos distanciarnos y equivocarnos. Supimos despistar el camino, pero hoy estamos en eje... un eje al que hoy veo claro, aunque no siempre fue así. Pasamos por un trance difícil, una etapa de confusión. Mi identidad se había escapado, andaba suelta por ahí, y yo por otro lado.
A veces las circunstancias no son como uno desea y nada queda adentro, todo lo expulsamos de alguna manera, caso contrario, implosiona... explota adentro. Tal vez el hecho de no sentir lo que debía sentir, de parte de quien debía dármelo, me hizo desviar el camino y buscarlo por otro lado, que no era el que sentía. Por un momento me sentí pleno, pero solo fue eso: un momento, porque eso de plenitud no tenía nada: no era lo que sentía, no era lo que quería, no era lo que necesitaba, ni era mi identidad la que encontré. Sentí culpa, sentí miedo y ahí me sentí fuera de mi eje.
Si algo rescato en mí (no sé si malo o bueno) es un gran juicio crítico hacia mi mismo (como hacia los demás y a lo que me rodea), y pude poner el freno de mano, y dedicarme a reflexionar. Me di cuenta que el camino que había tomado era el equivocado, y ahí sentí una palmada en la espalda: era mi identidad, que había vuelto a mi eje. Volví a sentirme entero, pleno, yo, y esta vez, con mi identidad de vuelta, gracias a que entendí que era mi día para desafiar, y demostrar que una confusión, no me podía dañar.
Hoy sí puedo estar orgulloso de ser quien soy, y como soy. Cometo errores, como cualquier humano. Tengo defectos también, pero estoy seguro de mí mismo y de lo que puedo dar como persona. No se trata de egocentrismo, para nada, entiendo y conozco mis defectos, y sé que debe haber muchos más que me falta conocer, pero si de algo estoy seguro, es quién y cómo soy, qué tengo, qué debo buscar, y qué debo esperar que llegue.
Ahora, ya en eje mi yo con mi identidad, volví al camino que me encuentra pleno, con disgustos, con errores, con defectos, pero el camino que elegí y elijo para mí. Lo demás, ya llegará. Perdón si fue confuso, y agradezco si alguien leyó hasta acá, pero necesitaba contarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario