A donde quiera que voy, a donde quiera que estés, en mi silencio interior yo siempre te encontraré. Tú eres mi nube de paz, eres la sombra que da, eres la luz que detrás alumbra la inmensidad. A donde quiera que voy, a donde quiera que estés, yo siempre escucho tu voz hablándome para bien. Tu nombre brilla en la luz, el eco lo hace sonar, y desde el Norte hasta el Sur parece todo aparcar.
A donde quiera que voy, a donde quiera que estés, en mi silencio mejor yo siempre te encontraré. Tu eres mi ser superior, por alcanzarte yo voy, tratando de dar amor por entre el frío de hoy. A dende quiera que voy...
maia siempre para lautaro
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